
Pie de foto: Eddie Basha Jr., director y CEO de Supermercados Bashas y Food City, con tres de sus empleadas
Por Leonardo Reichel
Phoenix, Arizona.- La cadena de supermercados Bashas, se acogió al capítulo 11 de la Ley de Bancarrota la tarde del domingo 12 de julio, con el objetivo de ganar tiempo y tratar de sobrevivir al período de recesión.
Funcionarios de la cadena comercial, al declararse en bancarrota, anunciaron el pasado domingo que para el próximo 21 de julio cerrarán 10 de las tiendas, tanto Bashas como Food City, las cuales unitariamente emplean a un promedio de 100 personas, por lo que los cierres podrían dejar a un millar de trabajadores en el desempleo.
La cadena que agrupa 158 tiendas, tanto Bashas, como Food City y AJ’s Fine Food Market, es presidida por Eddie Basha Jr. Y tiene su base en la ciudad de Chandler.
Las causas que obligaron a la corporación a acogerse a la Ley de Bancarrota son el desplome de las ventas de sus mercaderías y abarrotes, el cual comenzó a sentirse desde finales de 2007, cuando millares de familias latinas comenzaron a abandonar a Arizona; situación que hizo explosión en 2008, al entrar en vigor la Ley de Sanciones a Empleadores.
Supermercados Bashas es una corporación creada en 1932, por Ike y Eddie Basha Sr.; y desde entonces ha sido propiedad de la misma familia. Cabe destacar que desde 1995, Bashas adquirió la primera tienda de Food City, entonces ubicada en Mohave y 16th Calle, iniciando una cadena básicamente enfocada al mercado hispano.
El crecimiento de Food City fue circunstancial y se vió favorecido por la quiebra de la cadena de Southwest Supermarkets, hasta entonces líder de ese mercado.
Las cadenas Bashas y Food City, que durante el año 2008 recortó a millares de sus trabajadores de origen mexicano, no obstante que la Ley de Sanciones a Empleadores no era aplicable a la mayoría de ellos, ha estado enfrentando numerosas batallas laborales contra la United Food and Commercial Workers Union.
La empresa presentó una fianza de 45 millones de dólares, para tratar de sortear las prioridades con sus acreedores.
Las deudas de la empresa ascienden a 249 millones de dólares, de los cuales 55 millones corresponden a deuda no garantizada, 84 millones en deuda a largo plazo a uun grupo financiero encabezado por Prudential securities y 100 millones en prestamos rotatorios a un grupo bancario encabezado por Wells Fargo.
Phoenix, Arizona.- La cadena de supermercados Bashas, se acogió al capítulo 11 de la Ley de Bancarrota la tarde del domingo 12 de julio, con el objetivo de ganar tiempo y tratar de sobrevivir al período de recesión.
Funcionarios de la cadena comercial, al declararse en bancarrota, anunciaron el pasado domingo que para el próximo 21 de julio cerrarán 10 de las tiendas, tanto Bashas como Food City, las cuales unitariamente emplean a un promedio de 100 personas, por lo que los cierres podrían dejar a un millar de trabajadores en el desempleo.
La cadena que agrupa 158 tiendas, tanto Bashas, como Food City y AJ’s Fine Food Market, es presidida por Eddie Basha Jr. Y tiene su base en la ciudad de Chandler.
Las causas que obligaron a la corporación a acogerse a la Ley de Bancarrota son el desplome de las ventas de sus mercaderías y abarrotes, el cual comenzó a sentirse desde finales de 2007, cuando millares de familias latinas comenzaron a abandonar a Arizona; situación que hizo explosión en 2008, al entrar en vigor la Ley de Sanciones a Empleadores.
Supermercados Bashas es una corporación creada en 1932, por Ike y Eddie Basha Sr.; y desde entonces ha sido propiedad de la misma familia. Cabe destacar que desde 1995, Bashas adquirió la primera tienda de Food City, entonces ubicada en Mohave y 16th Calle, iniciando una cadena básicamente enfocada al mercado hispano.
El crecimiento de Food City fue circunstancial y se vió favorecido por la quiebra de la cadena de Southwest Supermarkets, hasta entonces líder de ese mercado.
Las cadenas Bashas y Food City, que durante el año 2008 recortó a millares de sus trabajadores de origen mexicano, no obstante que la Ley de Sanciones a Empleadores no era aplicable a la mayoría de ellos, ha estado enfrentando numerosas batallas laborales contra la United Food and Commercial Workers Union.
La empresa presentó una fianza de 45 millones de dólares, para tratar de sortear las prioridades con sus acreedores.
Las deudas de la empresa ascienden a 249 millones de dólares, de los cuales 55 millones corresponden a deuda no garantizada, 84 millones en deuda a largo plazo a uun grupo financiero encabezado por Prudential securities y 100 millones en prestamos rotatorios a un grupo bancario encabezado por Wells Fargo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario